El amanecer oscuro

El 27 de enero en 1945 es una efeméride ligada a la liberación de Auschwitz-Birkenau. El trabajo no hizo libres a los prisioneros, de ahí el cinismo del lema que había en el portal infernal, tal y como señala la ensayista Rosa Sala Rose. Suyo es el recomendable ‘Diccionario de mitos y símbolos del nazismo’, un compendio de las piezas simbólicas que formaron parte de la cosmovisión nazi, incómodo revelador de posibles herencias (antitabaquismo, culto al cuerpo, vegetarianismo). Sin embargo, para tratar de conocer lo que fue aquello, lo que las gentes de todas las naciones europeas vivieron en los diferentes Lager alemanes, es probable que no haya obra más capital que la ‘Trilogía de Auschwitz’ de Primo Levi, y en especial ‘Si esto es un hombre’. Si hay un libro publicado en el siglo XX que hay que leer, dice Enric González, es éste.

Lo que el nacionalsocialismo perpetró con tal meticulosidad y eficiencia construyó un trauma alemán que perdura hasta hoy. La semántica de la palabra crueldad traspasó todos los límites reconocibles en el Tercer Reich, de cuyo oscuro amanecer se cumplen ahora 80 años. Por eso, la primera parte de la trilogía es una llamada a la conciencia que me resulta muy pertinente en nuestros días. Primo Levi retó a su propio destino casi sin querer, se convirtió en un salvado, y vivió el resto de su existencia para contar al mundo lo que fue de los hundidos, los masacrados, los condenados. Su condición de químico aleja el relato de sentimentalismos. El judío italiano, fallecido en 1987, describe la finalidad del horror con una precisión científica: la cosificación del ser humano recorre las páginas de una historia que encierra la desesperación por dar a conocer la verdad. Entona un “yo acuso” que conmociona por la denuncia del despojamiento que iba más allá de la desnudez, que arrancaba de cuajo la dignidad y por ende la humanidad. Este año, la UNESCO ha celebrado el tributo a las víctimas del Holocausto bajo el tema del auxilio y el rescate. En la última historia rodada por un compatriota de Levi, Ermanno Olmi, el protagonista reflexiona: “cuando la caridad es un riesgo, es el momento de la caridad”. Los que se jugaron el tipo fueron pocos, pero no merecen caer en el olvido.

(Columna publicada el 4 de febrero de 2013 en las páginas de Cultura y Sociedad de Diario SUR, con el nombre de Sueño 115)

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