La búsqueda (del destino)

Dennis Hopper Warhol

El vaquero Hopper, visto por Warhol (1971). Fuente: Museo Picasso Málaga.

Los años se viven para ser narrados a posteriori, ya sea en forma de cuento o en el texto de una exposición. Si se llama ‘On The Road’ y muestra la cosmovisión de barras y estrellas de Dennis Hopper, para un amante de la historia cultural estadounidense reciente es de obligada visita. El sino inevitable se convierte en búsqueda iniciática, motorizada y experiencial, iconizada para siempre por ‘Easy Rider’ desde que Hopper la estrenara en 1969. El año de ‘Kick Out The Jams’, ‘Five Leaves Left’ y ‘Everybody Knows This Is Nowhere’, de MC5, Nick Drake y Neil Young, respectivamente. Uno de los álbumes del canadiense aparece en la sala audiovisual y musical de la exposición, donde se pueden escuchar algunos discos, aleluya. Quizá Hopper no fuese como el mánager y agente de prensa Danny Fields, alias “el más listo de la habitación” (un tipo que vive literalmente de sus recuerdos), pero sí parece claro que estuvo donde había que estar. Fotos de Jefferson Airplane, The Grateful Dead o Ike & Tina Turner así lo prueban, para deleite del personal enterado que se acerque hasta septiembre por el Museo Picasso Málaga.

Impresiona todavía la ingenuidad de una década, la de los sesenta, que terminó con el desastre del festival de Altamont y el epílogo sangriento de Vietnam. Actor, cineasta, artista y privilegiado testigo de esta época, Hopper realizó retratos memorables como el del reverendo Luther King o el de Jane Fonda, arquera de infarto en sus años de esplendor. Motoristas anónimos, esvásticas en la chupa, tupés niquelados… Que las subculturas terminen siendo carne de museo no hace más que evidenciar lo limitado de su carácter emancipatorio. Es como esa libertad conquistada que eludimos en cuanto se presenta el escollo de la soledad moral, la que constriñe al hombre de la era capitalista según Erich Fromm. Estar de manera permanente en el camino tiene sus costes, y de hablar de ser libre a intentar serlo mínimamente hay un enorme trecho. Lo dice Jack Nicholson a sus compinches de carretera: el problema no es tanto lo que eres como lo que representas para los demás. Aunque en lo que representamos para nosotros mismos pueda residir el mayor los conflictos.

(Columna publicada el 10 de junio de 2013 en las páginas de Cultura y Sociedad de Diario SUR, con el nombre de Sueño 115)

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